5 maneras de crear un centro de Transformación

¿Cómo Nacen los Centros de Transformación?

5 maneras de crear un centro de Transformación

Por Bernardo Villar

Hoy donde quiera que volteas parece aparecer un centro de más rápido de lo que se abre un McDonalds. De un momento a otro. Por generación espontánea. ¿Cómo se abre un centro de transformación? Aquí te voy a compartir varias formas de crear uno y el secreto para que sea exitoso. Mucho ojo, que esto no lo vas a encontrar en muchos lados.

  1. El método de contar cabezas. El "empresario de transformación" va a un taller Básico y su cabeza comienza a analizar: "¡Huy, somos muchos!, ¿Cuántos seremos?". Luego se da a la tarea de contar cabezas y multiplicar por lo que pagó por el taller y concluye: "Esto es un negociazo, esta gente se está forrando de billetes". Normalmente esta persona entró al taller pensando que era muy caro lo que estaba pagando. A partir de este momento vive el resto de la jornada (cuando lo hace) con el propósito de "enterarse" cómo es el negocio. Nunca puede ver el enrolamiento como otra cosa que no sea una venta, un modo de hacerse rico. Con el superávit actual de entrenadores certificados hasta por el Tigre Toño que han pagado un dineral por su certificación y no encuentran trabajo, ya sea porque no son buenos o porque nomás nadie les ha dado el espacio, no tardan estos "empresarios" en encontrarse con uno y enrolarlos para "abrir un centro".  Pronóstico para este tipo de centro: El "empresario" se entera de que la cosa no es como se la imaginó. Se da cuenta cuánto dinero cuesta mantener un centro, cuánto tiempo exige, cuántos precios se pagan, y al carecer de una visión, decide cerrarlo y hablar pestes de la transformación luego de máximo 5 visiones de 5 o 6 participantes. Como daño colateral, los pocos que consiguen graduarse terminan enojados porque todo su proceso se resume en una palabra: "enrolar". No en una posibilidad de vida para los demás sino para cumplir una cuota en dinero para el centro. Cero enfoque en sus resultados.
  2. El metodo "mágico". Estos "empresarios" son una variante del anterior, solo que normalmente nunca pasaron del básico y no entienden el rigor del avanzado ni la urgencia del PL. Su idea es que "la gente sea feliz" y que el  proceso debería ser gratuito para que todos puedan vivirlo. Estos empresarios han leído todo el material de "el secreto", confunden transformación con motivación, tienen en su contexto ángeles, energía, maestros ascendidos, magia, unicornios y arcoiris que hacen sentir a todos como seres "de luz" (lo que sea que esto pueda significar). Estos procesos se dan cuando los amigos tienen tiempo y pueden conseguir una cochera cerrada para improvisar un salón. De hecho el libreto de los talleres lo reescribieron para dar cabida a todos sus personajes fantásticos en los que creen y no se parece en nada al proceso original. De cualquier modo le siguen diciendo transformación. Estos "centros" se convierten en un refugio de gente que quiere evadir su realidad y validar sus resultados con otros igual que ellos. El pronóstico para estos "centros" es variable. Como no son en realidad empresas sino clubes de amigos, pueden durar años con un taller cada 3 o cuatro meses si se junta la gente. 
  3. Las empresas que organizan talleres. No hay una visión clara y normalmente el contexto depende de qué entrenador esté dando el entrenamiento en turno. Normalmente un entrenador los "asesora" y le da trabajo a otros entrenadores amigos sin importar qué resultados tengan; casi nunca tiene resultados sustentables y muy tarde se enteran los empresarios que la mayoría de los entrenadores no tienen la menor idea de cómo funciona un centro de transformación y que muchos de ellos ya han abierto y cerrado uno o más por carecer de resultados.
  4. Los Centros de entrenadores. Quiero decir: para esos "entrenadores". Son un lugar de culto para la persona del entrenador. Muchas veces tal entrenador lo único que hizo para serlo fue hacerse de algún modo de un manual y pararse frente a un salón diciendo que lo era. Estos centros son tal vez los que menos duran porque lo importante de estos centros no es la gente sino la persona del entrenador. El contexto de enrolamiento no existe y después de cuando mucho dos visiones desaparecen y los entrenadores terminan sumándose a centros como los del punto 2.
  5. Los Centros con Visión. Estos son los que duran, los que todos conocen. Los empresarios de estos centros están dispuestos a pagar precios y los pagan porque su visión es clara y más grande que ellos mismos. Su visión no es la cuenta del banco ni su popularidad personal sino su impacto en el mundo. Los empresarios normalmente son personas comprometidas que enrolaron en su programa de liderazgo y conocen el valor del enrolamiento, personas que ganaron en su entrenamiento y no suponen que debe funcionar, sino que saben de primera mano que funciona. El contexto de estos centros es riguroso y claro. El foco del entrenamiento son los resultados de los participantes tanto como el enrolamiento. Los empresarios y empleados de estos centros enrolan como manera de ser. Conocen que la gente gana cuando enrola y los sostiene en ese espacio. Como resultado, los participantes del entrenamiento lo ven también y por consiguiente enrolan. Los empresarios de este tipo de centros ganan porque son líderes que crean líderes. Pronóstico para este tipo de centro: indefinido. Mientras su visión sea clara y su contexto riguroso, esta empresa va a continuar creciendo y siendo un impacto en el mundo.
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¿Si recuerdan que yo digo mucho que no todos los centros de transformación son iguales? Pues bueno, las anteriores son algunas de las diferencias entre centro y centro. Si estás en proceso, checa cuál de estos tipos de empresas es tu centro y si no estás en proceso pero planeas lanzarte, checa bien antes de decidir dónde hacer tu entrenamiento de transformación y liderazgo. Tu experiencia variará inmensamente dependiendo del centro de transformación.