Relaciónate como un líder en transformación




Relaciónate como un líder en transformación

Por Bernardo Villar

No estás solo. Existes en compañía. Tu solo no bastas para crear tu visión. Vivimos rodeados de muchísima gente con problemas propios, con sueños propios que son tan importantes como los tuyos, es necesario enrolar desde quienes somos si queremos que la gente vea el valor de nuestra visión. Somos transformación. Requerimos relacionarnos con las personas de modo efectivo y desde una plataforma que nos apoye a crear lo que queremos crear.

A continuación te comparto seis tips que no fallan para relacionarte con las personas y ser enrolamiento a tu visión.

  1. Conoce el nombre de las personas. No eres solamente tu nombre, pero tu nombre resume todo con lo que te identificas. De algún modo nuestro nombre nos separa de los demás, nos concede un sentido de individualidad, de valor. ¿Sabes cómo se llama la persona que hoy te atendió en la tienda? ¿Sabes cómo se llama el señor que hoy lavó tu auto? Un pequeño detalle como tomarte la molestia de conocer el nombre de las personas puede hacer una diferencia. Si no en ti, si en ellas. Cuando alguien conoce nuestro nombre nos muestra que somos importantes, que no somos solamente alguien más en una multitud para esa persona. Volvemos a un espacio en que existe la posibilidad de que nuestra existencia cuente. Imagínate cómo podría ser distinto el mundo si te mostraras interesado(a) en conocer al menos el nombre de las personas con la que hoy interactúes.
  2. Comprométete con las personas. No vivimos solos. El ser humano es un ser que es en compañía. Y ese modo de ser en compañía de otros iguales nos da la fuerza de ir mas allá de donde podríamos llegar solos. Pero no se trata de operar desde un “¿Qué hay para mi?” sino desde un “¿Qué tengo para ti?”. Para lograr muchos de mis objetivos, incluso para algo tan básico como ser quien soy requiero de los demás (Yo soy quien soy en relación a los demás) ¿Cómo me gustaría que la gente estuviera enrolada en mi visión?, ¿en mi? ¿Desde un: “ok dale, yo desde aquí te veo” o desde un “Ok, vamos juntos hasta donde tope”?. Si quieres que los demás se comprometan contigo y con tus sueños, comprométete con los sueños de los demás. Recibirás en la medida en que des, pero no des enfocado en recibir.
  3. Toma riesgos por las personas. Alguien me dijo que la diferencia entre participar y comprometerse es como los huevos con jamón: la gallina llega pone los huevos y se va. Es decir, participa. El cerdo es el que está comprometido. Cuando estás comprometido con que algo pase, tomas riesgos. Tomar riesgos por tus sueños es valioso, pero ¿no te gustaría que la gente a tu alrededor adoptara tu visión tan en serio que también esté dispuesta a tomar los mismos riesgos que tu? Entonces, ¿Qué riesgos estás tomando por los sueños de los demás?
  4. Recuerda a los que sirven. El mundo no gira alrededor tuyo, la gente no existe para que la uses. Tu vida como la conoces es en gran parte posible porque existe una red de apoyo a tu alrededor, gente que te sirve para que tu experiencia de vida mejor. ¿Cómo reconoces a las personas que te sirven? Recuerda que todos servimos a alguien. ¿Cómo te gustaría que te reconocieran como servidor de otros?
  5. Da. No le pongas medida a cuanto das o a cómo te das. Si esperas que los demás den sin límite para crear tu visión, da tu sin límites para crear la visión de los demás.
  6. Sé. Todos los días repítete quien eres y piensa cómo se ve eso en el mundo y sélo. Haz frecuentes chequeos durante el día para ver si lo estás siendo y rediséñate cuantas veces sea necesario. Conviértete en tu visión, relaciónate con los demás desde ese lugar en el futuro que estás creando. Sé enrolamiento. No dejes de enrolar; pero también enrólate sin miedo en otras visiones. El mundo, el que existe y el que estás creando es una suma de visiones. No se trata de crear solo tu visión sino aportar a crear la visión de otras personas. Sé tu contrato, sé tu visión. Sé.
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