Amar Incondicionalmente




Amar Incondicionalmente

 

Por Bernardo Villar

El amor es una cosas muy curiosa, cada quien tiene una idea distinta de lo que es, cómo se ve, cómo se siente. Cada quien ama algo distinto y de manera distinta, sin embargo me parece que todos (o una gran mayoría de los seres humanos) buscamos el amor (cualquier cosa que cada quien entienda como ello)

Amar, igual que casi todo en la existencia humana es un camino de ida y vuelta. Buscamos ser amados, es decir, sentir la expresión de amor de otros en nosotros y al mismo tiempo buscamos expresar en otros el amor que sentimos.

Sin embargo creo que la idea general del amor se ha corrompido al tener como parámetro de referencia películas, televisión, canciones, imágenes que vinculan la idea de amor a un concepto meramente romántico y nos dicen cómo debe verse, sentirse y expresarse el amor. El asunto es que este modo de amar se expresa en la posesión, el dominio, es decir, es un amor condicionado (te amo mientras me ames, te amo siempre y cuando hagas y/o seas como y lo que yo quiero)

De pronto pensamos que el amor es el “rush” que se siente durante el enamoramiento y cuando este “rush” pasa (y por definición pasa) sentimos que algo falta, que ya no es igual y entonces, el amor ha pasado)

El amor, bajo esas premisas, no es otra cosa que la adicción al sentimiento que produce el proceso de enamoramiento, una adicción química a nivel cerebral comparable a la adicción a cualquier droga. ¿Qué pasa cuando la euforia pasa? busco a otra persona que me la cause. Y sí, puesto así, la persona “amada” es solamente la persona que nos produce esa experiencia y solo mientras nos la produce.

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Este punto de vista es el causante de que el amor sea algo difícil, algo que duele, algo que causa más insatisfacción que satisfacción. Así, el amor no es otra cosa que la búsqueda centrada en mi mismo de una sensación específica.

Funcionamos como si algo estuviera mal con nosotros o algo nos faltara y requiriéramos que alguien más viniera a arreglarnos, a completarnos. Y al mismo tiempo buscamos arreglar.

Y entonces, no amo a la persona que eres, sino a la persona que me gustaría que fueras; sin importar si a ti te interesa ser esa persona o no.Y como yo soy para mi pareja esa “otra persona”, mi pareja busca que yo sea la persona que ella o él quiere que sea, me interese a mi serlo o no.

Y el amor se convierte en un “te amo pero cambia”, “ámame pero cambia”. Nos resistimos a la posibilidad de amar a alguien porque es justamente como es y porque no es como no es. SIn que tenga que cambiar absolutamente nada.Lejos de eso, condicionamos el amor a que la otra persona sea o haga lo que yo quiero.

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Y piénsalo, si yo requiero que alguien venga a arreglar algo en mi con su amor, es porque yo mismo pienso que algo no está bien conmigo.

¿No vendrá siendo tiempo de comenzar a amarme como soy y como no soy para que no requiera que otra persona venga a darme algo que según yo me falta (y que al final no te puede dar); y desde ese amarme tal cual soy poder amar a los demás tal como son y justo porque son así?

 




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