¿Cómo un 4 puede cambiar el mundo?



4-dedos - entrenador transformacional

 

Por Bernardo Villar

No, no dando abrazos "de corazón a corazón".

Ve y abraza a todas las personas que te encuentres. Te vas a sentir bien, posiblemente ellas también. Tal vez vas a regresar a tu casa sintiendo que eso es lo que requiere el mundo: que todos nos abracemos y "nos demos amor".

Y no habrá cambiado nada.

Votar un cuatro no es dar abrazos y dar amor no lo es tampoco.

Votar un cuatro puede cambiar al mundo porque no quiere decir eso. Votar un cuatro quiere decir tomar total responsabilidad por eso a lo que le estamos votando un cuatro, abrazarlo (hacerse cargo) y comprometerse total e incondicionalmente. Ese, es un acto de amor.

No el amor que es bonito sentir, sino del amor que es arriesgado dar.

Es un acto de amor porque implica comprometerse con lo que es importante para alguien más como si fuera para ti mismo. Implica poner a un lado cualquier agenda personal y llevar a ganar a los demás. Implica hacerlo de manera incondicional. Sin que nadie tenga que hacer nada para que tú te decidas a comprometerte de esa manera.

Votar un cuatro implica hacer un acuerdo: (Tú puedes contar conmigo, el mundo puede contar conmigo). Y honrarlo.

Implica que el hecho que otro gane es tan importante para ti como que tú ganes.

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Implica no quitarse, no abandonar.

Si yo elijo votarte un cuatro quiere decir que mi compromiso con lo que es importante para ti, mi compromiso con que ganes en la vida es total e irreversible.

Y puede que a ti mismo no te guste lo que yo tenga que hacer para que tú ganes, porque seguramente voy a sacarte de tu zona de confort.

Votar cuatro es arriesgarse a ser rechazado, a ser impopular y que eso no cambie tu compromiso.

Votar un cuatro puede cambiar al mundo porque implica (si en verdad lo votas) que tú eres la solución. Implica que eso a lo que le estás votando un cuatro es lo más importante para tí.

Votar un cuatro no se hace a la ligera ni en automático porque es una cosa muy seria. Por eso requiere que antes pares, mires lo que estás causando, elijas cómo te vas a relacionar con el evento y que una vez que lo hayas elegido, tomes una acción comprometida y decisiva alineada con esa elección.

Un cuatro no son cuatro dedos, no es un abrazo. Un cuatro es una postura poderosa de liderazgo.

Pero. de liderazgo de verdad, no liderazgo de taller.

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La próxima vez que votes cuatro, si quieres abraza a quien quieras, pero además, abraza sus sueños, su grandeza, su potencial y llévalo ganar como si fueras tú mismo.

O simplemente no votes cuatro



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