De la lástima a la compasión

De la lástima a la compasión

No solo se trata de dar sino también de por qué das

Por Bernardo Villar

Muchos de los grandes malos entendidos del ser humano ocurren por tomar como sinónimos palabras que no lo son y mientras la distinción no sea hecha y difundida, el mal entendido continua siendo tomado como el significado correcto.

Hoy me interesa hacer una distinción que considero bien importante pues muchos de nuestros actuares y juicios vienen desde una confusión usual: Lástima y Compasión.

La lástima parte desde una postura de superioridad: Yo soy superior en algún aspecto (moral, económico, etc.) y desde esa postura le doy ayuda a la persona o personas que me causan lástima. Me hace sentir bien conmigo mismo pues al darles soy "bueno" y soy superior a ellos puesto que ellos "necesitan" de mi. Cuando siento lástima por otra persona la veo pequeña e incapaz de manejar sus circunstancias, no reconozco su dignidad y mi relación con ella se basa en lo bien que me hace sentir ayudarla. Hasta cierto punto me es útil que siga en donde está pues me permite sentirme constantemente mejor que ella al poder ayudarla constantemente.

Sobre la base de la lástima funcionan muchos grupos "altruistas" que sirven para hacer sentir bien a la gente que participa en ellos por ir cada semana a darle algo a las personas menos favorecidas. La idea no es que salgan de su situación, si salieran de ella, ¿luego qué haríamos?. La lástima es buena para publicitar a la gente lo buenos que somos.

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Sobre a base de la lástima mucha de la labor social política: Le doy al pobre para que ellos y los demás vean lo bueno que soy y vote por mi, pero ¡Dios no permita que progresen! ¡se nos acaba la materia prima!!! Esto también aplica a muchas agrupaciones sociales religiosas. Darles a los pobres, a los enfermos, a los que sufren es bueno para blanquear nuestras consciencias.

Sobre la base de la lástima opera también operan los mendigos en todo el mundo, valiéndose de ella para conseguir que las personas les den unas monedas y se sientan bien por habérselas dado.

La Compasión es algo enteramente diferente.

La compasión reconoce a la persona que la causa como un igual y puede reconocer el sufrimiento ajeno como propio. La compasión se siente no solo con el desafortunado sino en todo momento que reconocemos que todo aquello que una persona siente lo he sentido yo: ira, tristeza, desesperanza... Nada humano me es ajeno, como escribiera Publio Terencio Africano. Reconozco la dignidad y la grandeza de las demás personas y desde esa plataforma actúo.

Por compasión apoyo a que las personas resuelvan su problema, me interesa que salgan de donde están, cualquiera que sea esa situación. Por compasión no doy la solución sino que apoyo a encontrar una. No doy, sino que los llevo a donde hay, no les doy el pescado sino que les enseño a pescar, y en además les enseño a enseñarle a otros a pescar.

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Cuando actuo por compasión no busco solucionar una situación momentánea, sino participar en la solución definitiva del problema.

La lástima funciona de arriba a abajo, de un sentimiento de superioridad hacia lo que se ve como inferior, la compasión se mueve horizontalmente, en un espíritu de fraternidad, de solidaridad.

¿Qué es mas útil a las buenas consciencias, a las instituciones, a la corriente de cómo opera el mundo? yo opino que la lástima.

¿Qué es lo que puede hacer una diferencia en el mundo? Yo creo que la compasión.

¿Tu qué crees? Danos tu opinión.

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