Jugando en Equipo




 

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Por Bernardo Villar

Un equipo es mucho más que un grupo de gente reunida. Un equipo es un grupo de gente moviéndose en armonía para conseguir un propósito común.

Los seres humanos no sólo somos mamíferos grupales. No nos basta con estar junto a otros seres humanos. No funcionaría si estuviéramos en un grupo con otros seres que vieran solo para sÍ, compitiendo unos contra otros. No tendría sentido. La idea de estar con otros seres humanos no es escondernos en la multitud sino sumar nuestras fuerzas a las fuerzas comunes para lograr lo que solos no podríamos, suplir con nuestras fortalezas las debilidades de otros y a la vez, ver nuestras debilidades fortalecidas por las fortalezas de los demás. La idea, en efecto, es crear equipo: una unidad en la que todos tienen la oportunidad de ganar y cada miembro se para por los demás y los lleva a ganar.

Un asunto importante es no perder de vista que nunca estamos fuera de un equipo y que tenemos muchos: el equipo que formas con tu familia (y el que formas con cada miembro individual de ella), el equipo que formas con tus amigos (y con cada uno de ellos individualmente), los que formas en el trabajo, en la escuela, en tu barrio, en tu ciudad, en tu país, en el mundo.

En efecto, tu equipo más grande es la humanidad entera. No puedes estar fuera de ese equipo.

Aquí el asunto, lo que hace que los equipos de tu vida no marchen como quisieras es uno solo: la falta de un propósito.

Por supuesto, cada persona tiene propósitos particulares, pero el que cada quien quiera algo no quiere decir que los demás no puedan a su vez obtener sus propósito particulares. Un equipo en el que los participantes luchan entre ellos para prevalecer sobre los demás no es un equipo y destruye la idea de lo que que es un equipo y para qué sirve.

No tiene nada de malo tener un propósito específico y que este sea distinto a los propósitos específicos de los demás. ¿Lo quieres? Búscalo, yo te apoyo a conseguirlo. ¿Me apoyarás a que yo consiga el mío?

Aquí la cosa es no olvidar que tenemos todos un objetivo común: ser felices, vivir la vida que queremos vivir, tener acceso a los satisfactores disponibles, a los alimentos, al agua, al abrigo, a la vivienda, a la riqueza. Todos queremos ver a nuestras familias viviendo en paz, con acceso a la educación y a un modo de vida que les permita prosperar.

En corto, lo que hace que este equipo llamado humanidad no funcione y no nos esté llevando a ganar (a todos, porque si uno pierde todos perdemos) es no tener clara una visión, un propósito concreto hacia el cual orientar todas nuestras acciones.

Es clara la ausencia de una visión lo suficientemente importante como para que sea lo único que importe. Una que paute las maneras de ser y las acciones de todos los seres humanos.

Si tú tienes clara una visión poderosa que pueda llevarnos a ganar a todos, ¿qué esperas para comenzar a enrolar a otros en una nueva posibilidad?




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