La diferencia entre metas y sueños




gato-1024x682 - entrenador transformacional

 

Por Bernardo Villar

[pullquote]

Alicia: Solo quiero saber qué camino debo tomar….
Gato Rison: Pues, depende a donde quieras ir tú…
Alicia: Eso no importa….
Gato Rison: Entonces realmente no importa el camino que escojas…

– Lewis Carroll

[/pullquote]

 

¿Cuáles son tus tres sueños?

Cada vez que hago esta pregunta ( y la hago mucho ), la respuesta es muy parecida: O se trata de cosas para otros – “que a mi esposo le vaya bien en su negocio”, “que mis hijos se gradúen”, “que mi familia sea feliz” o se trata de sueños indeterminados: “ser más feliz”, “tener un mejor trabajo”, “tener más dinero”. Eso sin contar el montón de gente que dice que tendría que pensarlos, que no tiene o que se sueltan llorando.

Cuando le hago la misma pregunta a los jóvenes la respuesta es distinta: “quiero ser cantante”, “quiero vivir en Londres”, “Quiero tener un Porsche”, etc.

Tal pareciera que los jóvenes tuvieran mucho más claro lo que quieren que los adultos. Tal vez la experiencia ha hecho que al “madurar” las personas sean más cautas con lo que desean pues ya han fracasado algunas veces y evitan comprometerse para no arriesgarse a fallar y terminan perdiendo sus sueños en un mar de “más, mejor y diferente” que no quieren decir básicamente nada. Muchos adultos ya no se atreven siquiera a darse el permiso de soñar.

Alguna vez en otro artículo dije que soñar está sobrevalorado, que se le da mucha mas importancia a los sueños que a las acciones para materializarlos. Sigo pensando igual, porque los sueños son eso, sueños. Cuando despiertas no queda mas que el recuerdo de haberlos tenido. Sin embargo los sueños son el primer paso hacia los resultados. ¿Qué es lo que falta en medio? La acción comprometida con estos sueños.

Lee también
14 pequeños pasos hacia el liderazgo

Un sueño como sueño no sirve de mucho. Un sueño sirve cuando nos comprometemos con él, hacemos un plan de acción, y lo seguimos hasta verlo materializado, pero para ello es necesario que ese sueño tenga forma: ¿Cómo sabré cuando lo haya alcanzado? ¿Cómo se mide ser “más feliz”?¿Cuánto es más dinero?¿Cuál considero yo un mejor trabajo? Cuando un sueño tiene forma y un compromiso a manifestarlo tomando acción se llama “meta”.

El primer paso para materializar un sueño es convertirlo en una meta. Ponerle nombre y tener claro en qué momento voy a saber que está cumplido.

El segundo paso es declarar una fecha específica en la cual la meta estará completada. Este paso es el que detiene a muchos: comprometerme a una fecha. ¿Y si no lo tengo entonces? Pues si no lo tienes no pasa nada, declaras otra. Lo importante es que de verdad hagas todo lo que está en tus manos para que esté lista en tiempo.

El tercer paso y el más importante luego de tener clara una meta es el único que hará posible que tu sueño se manifieste: Tomar acción.

Lee también
El secreto definitivo para relaciones efectivas

Por supuesto, no está demas aclarar que tal vez vas a fracasar muchas veces antes de ver tu sueño materializado. Fallar significa que estás tomando acción, es el espacio para evaluar las acciones que he tomado y de ser necesario tomar acciones alternativas.

“Más los soñadores diurnos son peligrosos porque pueden vivir su sueño con los ojos abiertos a fin de hacerlo posible”

T.E. Lawrence

¿Te parece útil este artículo? ¡Deja un comentario y compártelo con tus amigos!




Comparte