Miedo y Angustia – Distinción –

angustia - entrenador transformacional

Por Bernardo Villar

El miedo no es tu enemigo. El miedo sirve y es efectivo para mantenerte a salvo de peligros REALES: un león, un auto que viene hacia ti, una pistola, una serpiente... cosas que representan una amenaza a tu vida. No a la historia que cuentas de tu vida, sino tu vida biológica, ya sabes, la básica, la que es real, la que hace posible que todo lo demás sea posible.

Ok eso es miedo.

La angustia es otra cosa: "la angustia es el tono emotivo con el que el hombre vive una cierta situación con respecto al mundo, significado que la psicología moderna toma de la filosofía."

La angustia, entonces, no tiene que ver con peligros reales que ponen en peligro nuestra vida, sino la reacción a situaciones reales o imaginarias que ponen en peligro la historia que yo he hecho de mi y que identifico como quien soy, es decir, mi ego.

El simple acto de elegir y tomar una postura de responsabilidad ante mi existencia es la fuente más frecuente de angustia: Si elijo puedo equivocarme, y si me equivoco, ese personaje que soy está en riesgo.

La angustia viene de pensamientos pesimistas, no puedo, me voy a equivocar, no soy suficiente. La angustia, y no el miedo nos causa una sensación de anticipación a algo malo que puede o no ocurrir, y que la  mayor parte de las veces no ocurre. Es la sensación física que ocasiona una conversación que busca protegerse a si misma manteniéndote en un lugar seguro, y si no seguro, al menos conocido y al que ya estás habituado. Casi cualquier cambio o perspectiva de cambio genera sensaciones de angustia que provocan  nuestra resistencia.

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Incluso se siente distinta la angustia que el miedo. El miedo libera adrenalina para tenernos listos a tomar acción evasiva o defensiva. Te mantiene activo, el mismo dolor físico se minimiza. El miedo no da tiempo de pensar. La angustia, por otro lado se siente distinta en el cuerpo, frecuentemente en el cuello y el pecho, como una pesadez, don dificultad para pensar en otra cosa que no sea el motivo de nuestra angustia y el desenlace terrible que prevemos.

El miedo ocurre cuando vemos al león acercarse, la angustia ocurre cuando estamos esperando que aparezca un león que puede o no aparecer, porque ni siquiera sabemos si existe un león cerca.

Por eso, piénsalo bien, no tienes miedo al fracaso, no tienes miedo a hablar en público, no tienes miedo de ir por tus metas, no tienes miedo a relacionarte. Tienes angustia pues piensas que no eres suficiente, angustia por la posibilidad de ridículo, angustia por fracaso o angustia ante el posible rechazo. En pocas palabras, sientes angustia de arriesgarte a que la historia que has inventado de ti sea puesta en entredicho.

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Pero observa que la fuente de la angustia es la historia que estás creando de la situación. En cuanto la conversación cambia de un no soy suficiente a un estoy completo tal cual soy, la angustia desaparece.

¿A ti qué te causa angustia?