Mis relaciones, mi responsabilidad




Mis relaciones, mi responsabilidad

Por Bernardo Villar

Una relación nunca es una relación. En el mejor de los casos es dos relaciones: mi relación contigo y tu relación conmigo. O mejor dicho, mi relación con la historia que me cuento de ti y tu relación con la historia que te cuentas de mi.

¿Notaste algo? “La historia que yo m cuento de ti”

Así es, tú eres para mí la historia que yo me he inventado de ti. Y si yo me he inventado esa historia, ¿quién es responsable por ella? Exacto, yo. (Y tú de la historia que te cuentas de mi)

Pero un momento… también yo soy la historia que cuento de mi (al menos para mí) entonces, también soy responsable por esa historia. Y como soy responsable por esa historia, también soy responsable por la experiencia de mi que causa en ti esa historia.

Entonces, si tú te estás relacionando conmigo de una manera que no me funciona y yo estoy causando en ti la experiencia que estás teniendo de mi, ¡también soy responsable por cómo tú te relacionas conmigo!

Sí lo ves de este modo, tienes poder total para Relacionarte efectivamente con todas las personas del mundo. Eres la causa de la relación. Eres la relación y por lo tanto puedes dirigirla hasta un espacio en el que ambas partes puedan ganar.

Incondicionalmente.

Si me paro responsable por mis relaciones, me paro responsable por como me relaciono y por cómo se relacionan conmigo. No puedo poner condiciones. Yo soy el principio y el final de mis relaciones. Yo no necesito que hagas algo que me funcione para hacer algo que te funcione. Por el contrario, yo hago que la relación funcione para todos.

Interesante, ¿no?

¿Qué posibilidades se abren para ti si te paras en esa postura?




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