Relaciones Perfectas




parejas-perfectas - entrenador transformacional

Por Bernardo Villar

Parece que todos las buscamos: relaciones que sean perfectas, relaciones que no impliquen otra cosa que pasársela bien. Relaciones en las que recibamos todo lo que queremos y demos solo lo que queremos. Noticia de última hora: esas relaciones no existen, por eso nadie las tiene.

Relaciones en las cuales yo obtenga exactamente lo que yo quiero y no requiera de mí más que lo que me siento cómodo dando son lo que queramos decir de ellas menos perfectas. Son relaciones utilitarias, que nos satisfacen solamente mientras yo obtenga lo que yo quiera y no tenga que pagar grandes precios. Estamos hablando de poseer, y si bien, poseer es un modo de relacionarme con algo, también es cierto que en ese modelo solamente gana una de las partes. Aunque en este artículo me referiré más que nada a las relaciones de pareja, te invito a que hagas un poco de introspección y veas si el resto de tus relaciones no son muy parecidas, porque normalmente nos relacionamos con el mundo (con todo el mundo) de un solo modo.

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Volvamos a la pareja: buscamos la persona perfecta, pero la definición de persona perfecta muchas veces es: la persona perfecta para nosotros, para lo que nosotros queremos, para nuestros fines. Es decir, planteo la relación con centro en mi. En lo que quiero y lo que me es cómodo. Yo quiero ser feliz y quiero que alguien me haga feliz. Solo yo importo.

Y por supuesto, YO tengo razón, así que yo no voy a cambiar nada, si alguien tiene que cambiar, que sea ella (o él)

La relación se convierte eventualmente en resistir cómo es la otra persona.

Por supuesto que una relación o te funciona o no te funciona y nadie quiere estar toda la vida en una relación que no le funciona, sin embargo la diferencia puede estar no en querer que la otra persona cambie, sino todo lo contrario, permitir que sea como es y que no sea como no es. Crear el espacio para que mi experiencia de la otra persona se complete desde la aceptación. Aceptación del hecho de que la otra persona es como es y no es como no es. Y desde este espacio poder elegir crear una nueva relación, cualquiera que esta pudiera ser, desde replantear la pareja hasta terminarla y comenzar a relacionarse de un modo que a ambos les funcione.

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