Saber algo o ser algo




Saber algo o ser algo

Por Bernardo Villar

Muchas veces nos convertimos en almacenes de conocimiento, nos dedicamos a recopilar información, estudiamos, investigamos, asistimos a cursos y seminarios para saber más. Porque parece evidente que saber muchas cosas te da una ventajas en la vida sobre las personas que no saben tanto como uno. ¿Lógico, no?

“Saber es Poder”, dicen por ahí. “Vale más el que sabe más”.

Pudiera ser cierto en muchos casos, pero en la mayoría de ellos, ese conocimiento no afecta de manera profunda quien eres ni tus posibilidades de crear algo nuevo.

El conocimento de este tipo, todo lo que “sabes”, no es otra cosa que un contenido más en tu vida y no va a impactarla más allá de lo que tu contexto permita. Esta relación con el conocimiento como algo que “se sabe” de hecho cierra más posibilidades de las que abre. Saber algo es conocer la respuesta. No hay nada más adelante. Ya llegaste (o así lo crees) a la meta. Y quieres saber todas las respuestas. Y aunque creas que las tienes, esas respuestas no transforman tu vida, quién eres en el mundo, ni cómo el mundo ocurre para ti. Se convierten en solamente herramientas que tienes disponibles para usar llegado el caso.

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Por otro lado, dejar que el conocimiento pase de una mera acumulación de datos a convertirse en una conversación que de hecho transforme de una vez y para siempre la persona que eres y cómo ocurre el mundo para ti, abre ante ti un panorama más amplio: se convierte en tu manifestación en el mundo, Toda tu vida, todo lo que eres, piensas, haces, dices, sientes, es una expresión de esa conversación.

No basta con saber la conversación “ganar-ganar”, si no es una expresión de quién eres en cada aspecto de tu vida y todos los días, es solamente conocimento a nivel de “saber”. Solo una herramienta que usas cuando la necesitas (frecuentemente para salirte con la tuya) pero no ha transformado en nada tu experiencia de ti y del mundo. Si “sabes” la distinción Responsabilidad pero no es algo que se exprese de manera inconsciente en cada acto de tu vida, la responsabilidad no es una distinción que ha transformado tu vida y quién eres. Si “sabes” la distinción integridad pero tu vida no te proyecta como “integridad” en el mundo absolutamente todo el tiempo, tu vida no se ha transformado por solo saberla.

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Las distinciones de son contextos poderosos que solo impactan tu vida y el mundo cuando dejan de ser algo que simplemente se sabe y se convierten en conversaciones que te manejan y dan forma y sentido a cómo ocurre para ti el mundo y quién eres tú en él.




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