¿Estás haciendo lo suficiente?




¿Estás haciendo lo suficiente?

Por Bernardo Villar

A veces hablamos en extremos y nos olvidamos de que en la mayoría de las ocasiones la vida transcurre entre esos extremos. Hablamos de blanco y negro y sin embargo muchas veces vivimos en el gris. No en la base de la montaña, no en la cima. La mayoría vive contento a media montaña. En la tierra de lo suficiente.

Es un tema de abundancia, de excelencia, de dar el 100%. De vivir y no solo sobrevivir.

A quienes viven el la tierra de “los suficiente” la pregunta que los identifica es: “¿cuánto es lo mínimo indispensable?”. Trabajan lo suficiente, estudian lo suficiente, se divierten lo suficiente, aman lo suficiente. Sólo lo suficiente. Cuando actúas desde esta plataforma, tal parece que esta mentalidad te estuviera haciendo ahorrar algo y sin embargo todo lo contrario, te está haciendo perder mucho. Cuando puedes tener todo te conformas con menos solo por no perder lo que de cualquier forma no tienes.

Escasez es la postura en la que nunca hay nada, abundancia es la postura en la que siempre hay todo, y cómodamente entre estas dos posturas está ese terreno en el que solo hay lo suficiente.

Lee también
Tocar, mover, inspirar - Enrolamiento

Una persona escasa no tiene suficiente dinero, relaciones satisfactorias, trabajo que le permita desarrollarse, no tiene suficiente amor ni para dar ni para recibir, no tiene suficiente tiempo para él o ella, sus relaciones, su trabajo, etc. A una persona escasa siempre le falta algo y lo único que puede ver es eso que le falta todo el tiempo.

Una persona abundante es una persona sin límites, una persona que crea sin límites, da sin límites y recibe sin límites. Cuando nota que algo falta es para crearlo, no para lamentarse porque no lo hay.

Pues entre uno y otro está el que vive en lo suficiente. Tal vez no falta todo el tiempo pero nunca sobra. Ni amigos, ni tiempo, ni amor, ni dinero, ni trabajo. Solo lo suficiente. En esta postura no vale la pena tomar riesgos por nada. Es el perfecto ejemplo del contexto de supervivencia. Es estar establecido en el gris y muy cómodo con ello. Es ver la vida pasar y no vivirla, es jugar a no perder. Es no vivir por miedo a que la vida se acabe.

Lee también
¿ Enrolamiento o Manipulación?

¿Cuál de estas tres posturas es la tuya?



Comparte