¿Terminar o transformar una relación?




¿Terminar o transformar una relación?

Por Bernardo Villar

El ser humano ES, entre otras cosas, en relación.Es un ser que se relaciona e interpreta su entorno. y su entorno es TODO lo que lo rodea, personas y cosas. El ser humano necesariamente es un tipo de ser que se crea a si mismo en relación a y con otros seres humanos.

En pocas palabras el ser humano ineludiblemente está en relación, existe en relación, ES relación.

El asunto es elegir cómo elijo relacionarme.

…Y enrolar a ese tipo de relación.

Hace dos años terminé mi relación de matrimonio con la que fue mi compañera durante más de veinte años y esposa por 17 años. Hoy seguimos juntos en muchos sentidos. Me he inventado la conversación de que nos divorciamos (terminamos el acuerdo de un contexto) para salvar la relación personal que había entre nosotros. Elegimos interpretar nuestro divorcio no como un fracaso, sino como un fallo que nos abrió la posibilidad de evolucionar la relación a algo totalmente nuevo.

¿Difícil? Por supuesto, después de tanto tiempo juntos de uno u otro modo, nos “conocemos” demasiado bien como para permitirnos muchas veces soltar nuestra razón sobre quién es la otra persona. Sin embargo, ambos estamos de acuerdo de que nos funciona más este tipo de relación que la que vivimos los últimos años de matrimonio.

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No hay modo de no estar relacionado. El asunto es cómo elegimos estar relacionados. Se trata de parar y ver lo que hemos creado, elegir qué quiero crear, cómo quiero relacionarme a continuación y tomar una de las siguientes cuatro posibilidades.

  1. Ninguna relación. No estar relacionado es de hecho un tipo de relación. Elijo no tener nada que ver contigo y relacionarme contigo desde esa plataforma: sin relación ni compromiso.
  2. De lejos. Solamente observando, de lejos, sin interacción ni compromiso real.
  3. Relación limitda. El compromiso está condicionado por mis historia, mis prejuicios y las circunstancias
  4. Relación total. Hago mía la relación, cualquiera que esta sea. El compromiso es total y sin importar circunstancias. Incondicional.

Cuando elegimos terminar una relación (cambiar el modo en que te relacionas con la otra persona) lo más importante es quitarnos de encima el peso que tiene el sentido de fracaso con que nuestro contexto cultural ha conferido al hecho de elegir otro modo de relacionarnos. Si una relación no funciona como está siendo ahora, no es un fracaso a menos de que lo interpretes como tal. En nuestro caso lo interpretamos como un fallo, una elección que no funcionó como esperábamos o que dejó de satisfacernos y en ese espacio surgió la posibilidad de crear algo distinto en una relación que no se terminó, sino que se transformó en una nueva.

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¿Qué postura crees que te confiere más poder a la hora de elegir cómo te vas a relacionar?




 

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